Alergia o resfriado: ¿cómo diferenciarlos?

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Con la llegada del invierno, las temperaturas descienden y las enfermedades respiratorias se vuelven cada vez más frecuentes. Durante esta temporada, es fácil confundir los síntomas de las alergias con los del resfriado común, lo que puede complicar el diagnóstico y tratamiento adecuado.

Desde Bupa Seguros, te explicamos las principales diferencias que existen entre las alergias y el resfriado, cuáles son sus factores de riesgo y lo que debes hacer para prevenirlas en esta época invernal.

Diferencias entre la alergia y el resfriado

Aunque ambos pueden parecer similares, existen diferencias claves que te ayudarán a distinguir entre ambas correctamente:

Síntomas de la alergia

Las alergias son una reacción del sistema inmunológico a ciertas sustancias presentes en el ambiente, conocidas como alérgenos, como el polen, los ácaros de polvo o el moho. Estos desencadenan la producción de anticuerpos para combatirlos, lo que provoca síntomas como:

  • Estornudos frecuentes.
  • Picazón en los ojos, la nariz, la garganta y, en algunos casos, la piel.
  • Ojos llorosos y enrojecidos.
  • Congestión nasal persistente, sin fiebre.

Los síntomas pueden variar en intensidad y duración según el nivel de exposición a los alérgenos.

Síntomas del resfriado

El resfriado es una infección del tracto respiratorio, generalmente causada por más de 200 tipos diferentes de virus. Sus síntomas incluyen:

  • Congestión nasal, similar a las alergias, pero con secreción mucosa espesa amarillenta o verdosa.
  • Dolor de garganta.
  • Tos.
  • Fiebre leve.
  • Dolores musculares y fatiga.
  • Estornudos, aunque no tan persistentes como en las alergias.

A diferencia de los síntomas de la alergia, la sintomatología del resfriado suele desarrollarse progresivamente y dura de 7 a 10 días, aproximadamente.

¿Cuáles son las enfermedades respiratorias más comunes?

En el invierno, algunas enfermedades respiratorias son más prevalentes y afectan a personas de todas las edades, especialmente, a los menores de 5 años y a los mayores de 65 años. Las más comunes son:

  • Resfriado común: causado por diversos virus y que muestra signos de congestión nasal, dolor de garganta, malestar general y estornudos.
  • Gripe: enfermedad viral que presenta síntomas similares a los del resfriado común y produce fiebre alta, dolores musculares, tos seca o fatiga extrema, en casos más graves.
  • Bronquitis: una inflamación de los bronquios, generalmente provocada por infecciones virales o bacterianas, que causa tos persistente, producción de moco y dificultad para respirar.
  • Neumonía: una infección pulmonar grave causada por bacterias, virus u hongos, que provoca fiebre alta, escalofríos, tos con flema, dificultad para respirar y dolor en el pecho.
  • Influenza: Infección viral transmitida por gotas de saliva al toser, estornudar o hablar, y por contacto con superficies contaminadas. Los síntomas principales incluyen fiebre, cansancio, y síntomas similares al resfriado.

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Factores de riesgo

Algunos factores que aumentan el riesgo de contraer enfermedades respiratorias en invierno son:

Exposición al frío

Las bajas temperaturas pueden debilitar el sistema inmunológico, haciéndolo más susceptible a infecciones virales y bacterianas. El frío también puede irritar las vías respiratorias, lo que facilita la entrada de patógenos.

Falta de ventilación

El pasar más tiempo en espacios interiores con ventanas y puertas cerradas para mantener el calor reduce la ventilación, aumentando la concentración de virus y bacterias en el aire y facilitando su propagación.

Contacto cercano con personas infectadas

El contacto cercano con personas que tienen enfermedades respiratorias aumenta significativamente el riesgo de contagio. Sobre todo, si se trata de espacios reducidos y lugares concurridos como escuelas, oficinas o el transporte público.

¿Cómo prevenir?

Para reducir el riesgo de enfermedades respiratorias durante el invierno, sigue estos consejos:

  • Lavado frecuente de manos: con agua y jabón, durante al menos 20 segundos. Si no tienes acceso a agua y jabón, utiliza un desinfectante de manos a base de alcohol.
  • Vacunación contra la gripe: anualmente y antes del inicio de la temporada de invierno, para reducir el riesgo de contagio.
  • Mantén una alimentación saludable y haz ejercicio regularmente: consume alimentos ricos en vitaminas y antioxidantes, e incorpora 30 minutos de ejercicio moderado varios días a la semana.
  • Ventila los espacios interiores: abre ventanas y puertas durante varios minutos al día para permitir que circule el aire fresco.
  • Utiliza mascarilla: sobre todo en el transporte público para evitar contagios.
  • Si estás resfriado: Quédate en casa durante una semana y descansa. Asegúrate de cubrirte la nariz y la boca al estornudar o toser para evitar la propagación de gérmenes. Además, es recomendable evitar el contacto cercano con otras personas y utilizar una mascarilla para proteger a quienes te rodean.

Te ayudamos a mantenerte protegido en el invierno

Distinguir correctamente entre los síntomas de la alergia y el resfriado es esencial durante el invierno, para prevenirlas y tratarlas como corresponde. Por esto, en Bupa Seguros, ponemos a tu disposición una amplia variedad de seguros complementarios con cobertura en consultas de medicina general ilimitadas, ideales para el diagnóstico y seguimiento de las enfermedades respiratorias.

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